Las vidas de Amalia, Gigi, Cristóbal y Diego se parecen, aunque no mucho. Con sus propios problemas, cada uno navegará sus días en busca de darle sentido al paso a la adultez. Y se darán cuenta de que no son tan distintos como pensaban.
Últimamente sueño que soy otra persona. No mejor. No peor. Solo distinta. Qué difícil es vivir así, con ganas de escapar de una misma.